jueves, 27 de octubre de 2016

Amigo









Me temo que es menester
 que confieses y aceptes abiertamente que te gustaría tener sexo
 con nuestro amigo "LXIX" 
Pues desde hace tiempo, 
observo que en el trabajo
charlas con Èl más de la cuenta.
 Te muestras interesada con lo que te dice al oído. Veo como tus mejillas se encienden,
 tu respiración se acelera y
 por más que intentas disimular tu excitación 
no lo consigues…  
Sospecho, que al tener intimidad conmigo te muestras tan ardiente que, al sentir mi pene moviéndose dentro de tu cavidad, 
gimes y muerdes la almohada 
para no pronunciar su nombre…
 luego de "hacer el amor conmigo"
 siguen las llamas devorándote y duermes 
buscando en tu sueño a ese amigo nuestro. 
Deseando a ese viril cuerpo
 que abrazaste en aquella su fiesta de cumpleaños. 
Cuando bailaste pegada a su cuerpo.
Y en mas de una ocasión aprovechando la cadencia de la sensual música,
acariciaste ese gran bulto 
que crecía amoroso al contacto con tus muslos
 y al disimulado roce de tus dedos.
 Lo sé, porque en  más de una ocasión cuando duermes, te has tocado el bajo vientre
murmurando ese nombre. 
Y para estar seguro, cuando estas dormida te pregunto: 
_ ¿Es LXIX con quien sueñas?
 Y tú, con sonrisa idiota asientes con la cabeza.
 _ ¿Qué estás haciendo con él? 
_ Estoy cogiendo cielo…



jueves, 15 de septiembre de 2016

Estrecha
















Ya en la intimidad de nuestra suite matrimonial con todas las de la ley... por el civil, por menso,  o por amor y deseo, quiero pensar que es por amor... ahora que tengo permiso por la iglesia, para  amar ese voluptuoso andar de tu cuerpo que se pasea henchido por el recibidor de dicha suite. El botones se ha marchado, en la mesita de estar hay champagne y un gran ramo de flores. En tu mirada hay pasión, sabes que nada se opone para consumar nuestra unión... con esa boquita que tiembla de nervios al tomar un sorbo de esa bebida burbujeante que sabe a manzana helada. Decidida acercas tu lengua a mi cuello y recorres hasta llegar a mi oreja, yo solo atino a decir: te amo bombón... añadiendo la frase cursi que se dice en estos casos,  "al fin solos" enseguida solté un torrente de palabras subidas de tono, al tiempo que mis manos rodeaban tu cuerpo, que dócil se dejaba hacer. Toqué esas preciosas tetas,que me sabia de memoria, las caderas fueron objeto de mi inspección, pues aunque resulte increíble, 
los senos era lo único que mi ahora mujer, me había dejado tocar al desnudo, chupar, lamer inclusive. Las nalgas y el monte de Venus estuvieron fuera de mi alcance, solo mi adorada esposa me permitia repegar mi miembro por encima de la ropa. Por supuesto ella era de buena familia, vivía de manera desahogada, y a sus 25 años ya estaba en edad de merecer... Por lo que me dije "que diablos" yo fui el primer sorprendido al pedirla en matrimonio,  con mis 30 años a cuestas ya era tiempo de sentar cabeza...ella suspiro y dio el "si anhelado". La familia acepto encantada. Regresando al presente, tu dorso quedo al desnudo y toqué esos pechos de buen tamaño que apuntaban orgullosos al frente, los pezones duros y tibios se dejaban hacer. Mi boca los cubrió de besos y con mi cara en ellos, te tome en mis brazos y te lleve a la cama. La copa se derramó en tus piernas, y solicito te quité la falda, ya no me lo impediste, es mas, me ayudaste con las medias y zapatillas hasta quedar completamente desnuda, el rubor cubrió tus mejillas y bajaste la intensidad de la luz blanquesina. Mientras yo me desvestía, mis ojos no perdían detalle de ese triángulo de vellos rubios de tu entrepierna que cuidadosamente recortados cubrían los labios mayores, ¡era todo un espectáculo! y ya completamente desnudo me acerque a tu
cuerpo cubriéndote de infinidad de caricias, descubriendo cada centímetro de esa tibia y carnosa vulva, de esas redondas y bonitas nalgas. sobra decir que estabas tan enamorada y excitada que tu mano agarro mi pene que estaba tan duro, tieso... y aquí empezó tu desconcierto. Tu mano recorrió mi falo y de reojo lo miraste y exclamaste "madre mía" todo eso me voy a comer? con tu otra mano trataste de abarcarlo y todavía sobró la cabeza, tu asombro duro un par de minutos, claro que, mientras, estabas tan cachonda,  ansiosa lo frotabas contra tu ombligo, contra tus pechos y chupabas mi glande imaginandolo totalmente dentro de ti... Yo también estaba lleno de lujuria, que después de estimular tu clítoris y comprobar que estabas completamente húmeda, traté de introducir mi dedo medio y... O por dios, dificilmente metí la mitad y aquí el sorprendido fui yo. Tu estreches era singular, y mi verga, para tu gusto estaba muy grande... ¿Que hacer? lo único que se me ocurrió fue seguir chupando y ensalivando tu estrecha cavidad, tu hacías lo mismo con mi miembro. Nuestra intensión era la misma: yo quería meterlo y tu lo querías adentro. Así es que nos colocamos en posición cucharita, con tu pierna derecha levantada aprisionas mis rodillas. Entonces acerqué mi fierro a la entrada de esa cuenca, que estrecha, quería dejar de serlo, como un pistón perfectamente bien aceitado, empuje con fuerza, quizás fui rudo, pero entró por completo el glande, diste un discreto gemido, tu no eres de las que gritan, yo sentí un apretón que me provocó al máximo e introduje otra pulgada.
-¡haaagg! -exclamaste- tus manos se agarraron  a mis nalgas, estas sintieron la fiereza de tus uñas, por lo que, entró otro trozo de carne. Mi miembro rígido se movió hacia atrás para volver a empujar y después de varios intentos logré penetrar otra pulgada mas, tu aguantabas estoica el dulce embate y me animabas a seguir, con el dolor reflejado en tu rostro. Un momento después no me pude contener y eyaculé con tal fuerza que mi verga se deslizó dos pulgadas mas, mi placer era inexplicable, como un poseso te hablaba de amor y de innumerables juramentos de eterna dicha...
Mi cuerpo dejo de convulsionarse pero mi miembro seguía duro como la roca, este, volvió a moverse hacia atrás para empujar nuevamente. Para esto, tu olvidaste el dolor inicial y
empezaste a gozar, rodamos ligeramente hacia tu izquierda
quedando yo, encima penetrando tu vulva desde tus nalgas
sudorosas, que empezaban a moverse rápidamente en un intento por finalizar el intenso movimiento que tu cuerpo demandaba, un cosquilleo que cada vez se hacia mas grande y como una ola amenazaba inundarte... finalmente te convulsionaste y fuera de si gritabas, empujando hacia mi pene esa cuenca que poco a poco cedía y se abría a mi grueso falo. entonces de tu cavidad, salió un torrente de fluidos que facilitó la entrada de este aguerrido miembro en 
su totalidad, que a la postre eyaculó una vez mas...
nuestros cuerpos quedaron quietos, satisfechos, enamorados, deseando repetir la experiencia mas placentera que soñaron sentir jamas. desde entonces, hay en nuestros ojos, miradas de verdad, sueños compartidos,
ausencia de egoísmo, comunión de dos... comunión de amor.





























jueves, 7 de julio de 2016

Absorta.














Ya casi para dormir, 
tu rostro encendido llego a mi mente.
Eso, me hizo volar e imaginar muchas cosas. 
Revisè mentalmente tu lujuriosa cara, 
empezando con la raíz de tu cabello recogido.
Ese hirsuto cabello sedoso 
se erizaba inconscientemente.
La amplia frente fruncía el entrecejo embobada.
Tus ojos se achicaron y tornaron-se malignos 
percibiendo la escena de un maduro
acariciándose la verga. 
Eso te prendió...
Te dieron ganas intensas de cogértelo...
Tus orejas estaban en sincronía 
escuchando la respiración agitada
y mas que alterada de aquel cuarentón que gemía
moviendo con su mano su mástil...
La viril mano derecha subía y
 bajaba el cuerpo esponjoso...
tu nariz perfecta, respiraba imaginando 
el aroma de aquel miembro rosado, 
que era masturbado con eficacia.
 Y a la vez aspirabas tu propio perfume pèlvico, 
un intenso olor a selva, a tierra y sal...
Por supuesto, tu boca roja,
 ya empezaba a salivar.
 y unos  labios voluptuosos se abrieron 
tratando de engullirse  aquella magnifica verga. 
Sin embargo, solo chupaste el aire y tu
 lengua regresò a su lugar, "con las manos vacias"
Aunque bastante mojada... 
Seguía prendida!!!










martes, 9 de febrero de 2016

Un Favor Especial


Un Favor Especial






Un amigo mío, al que llamaré Javier. Era un chico rubio de cabello lacio. Este se encontraba sentado en el sillón individual de nuestra sala, esperándonos con la luz prendida como habíamos convenido, completamente desnudo. Sus manos se entretenían sobando su inmenso falo. Hacía calor… Los dedos recorrían lentamente su verga desde la punta hasta la base, los testículos hinchados por la esperma acumulada se mecían virilmente… Nosotros una pareja de treintañeros, atractivos, de piel blanca, atléticos, de buen aspecto físico, recién llegamos a casa,  habíamos bebido un poco. Tú estabas un tanto achispada.  No bien cerramos la puerta a nuestras espaldas, cuando ya me abrazabas por el cuello y me besabas salvajemente en los labios,  te sentías muy excitada. Fué con el rabillo del ojo que miraste a  Javier y un jadeo involuntario escapó de tu garganta. _ Oohh!! ¡Buenas noches! Saludaste al chico… Entonces el aludido alzó los ojos,  te miró sugerente y sin dejar de menear su gran verga, contestó _ Buenas noches Yolanda,  pasa, estás en tu casa… Tú con el rostro encendido por la vergüenza te diriges a mí y musitas a mi oído, _ ¡Cielos, La tiene muy grande amor! Preferiría coger solo contigo... Sin embargo, yo estaba muy nervioso y mi pene no respondía todavía. Ese fué el pretexto para animarte a interactuar sexualmente con  Javier, _ Solo te pido que te acerques a mi amigo y lo acaricies como si fuera tu novio, sin penetración,  Solo besos y caricias…   _ Bueno, yo, este... ¿Solo besitos y cariñitos de novios?  Contestó mi esposa,  _ Si mi amor, ¿acaso no se te antoja? anda, se buena y abrázalo, hazlo por mi ¿sí? Le supliqué.  Ella  miró de nuevo a Javier y dijo con voz trémula  _ Si mi vida, me gusta su verga, está enorme pero, ¡se ve deliciosa! y añadió: Bueno, lo haré, pero solo un momento ¿he? Luego entonces, te acercas al chico, te quitas la blusa, tus pechos sin el sostén quedan a la vista y Javier te abraza tiernamente. Empiezas por darle un dulce beso en los labios, como si fuera tu novio, a continuación se funden en una serie de caricias hasta cierto punto inocentes, besos en las mejillas, besos en el cuello, mas abrazos casi sin malicia… Debido a estas caricias, el calor subió hasta llegar a tus partes intimas... Entonces, mi amigo, que seguía sentado, con delicadeza te sienta en una de sus piernas. Al instante tu minifalda despoja. Ésta, junto con tu tanga caen al suelo. Inconscientemente agarras con una mano la punta de esa gruesa verga y te estremeces... Mientras manipulas con timidez ese glande el chico chupa tus pezones cafés que al instante se ponen rígidos… Aquí ahora, con toda la intención te agachas quedando en cuclillas y con ambas manos agarras con firmeza el tronco del chico al tiempo que besas la punta de su inquietante verga. Javier entendió que ya estabas a punto, por ello empujó gentilmente su tranca abriéndose paso en tu boca, tu empezaste a mamarle primero suave y luego con fuerza. Chupabas y recorrías con tu lengua esa verga balbuceando excitadísima, _ Ooohhh!!! Que lindo trozo, ¡que sabrosa verga tienes Javier! Para inmediatamente seguir mamando golosa. El muchacho gimió, _ Aaahhh!!! me gusta como chupas mi tranca Yolanda... Así, ¡sigue ricura! El espectáculo no podía ser mejor...  Ambos se disfrutaban uno del otro y tú en un acto circense, elevas tu trasero, invitándome...   Mientras seguías disfrutando del miembro de mi mejor amigo. Yo miré tus nalgas y esas largas piernas que se sostenían en tus botas de gamuza cafés, que te llegaban a las rodillas y era lo único que conservabas. Al fin mi verga se paró y lleno de enjundia me acerqué abrazándote por detrás, tu sentiste mi miembro pegado a tus caderas y eso te excitó al limite. Por un momento mas disfrutaste del roce de mi miembro en tus nalgas hasta que creíste que había llegado el momento de sentir la tranca de Javier en tu vulva de la cual, literalmente escurría un liquido viscoso, síntoma inequívoco de tu lascivia... Asi las cosas, fué que te acomodaste de espaldas al chico y abriste las piernas para en un primer intento tratar de ensartarte a esa verga que te había excitado tanto. Yo quedé a la expectativa, y me dí cuenta cuando el glande de Javier resbaló hacia un costado, por lo que, sin pensarlo dos veces lo tomé de la punta para redireccionarlo hacia tu vulva. Al hacerlo, sentí un escalofrío... Toqué ese pene mas grande que el mio y me gustó, experimenté un delicioso y raro placer... De pronto, me ví recorriendo ese tronco con mi mano derecha desde la punta hasta los testículos, disfrutandolo... Javier solo se dejaba hacer, Aaaggg!!! ¡que delicia!  susurraba. Mientras, Yolanda en un segundo intento por fin logra la ansiada penetración, 
_ Aaaggg!!! ¡Que verga tan gruesa tiene papi! me confirmas... ¡Y que rica está! _ Aaaggg!!! ¡Tu estas muy ajustada y te mueves mejor! exclama Javier, que en todo momento te acariciaba los pechos. Tu complacida, continuas moviéndote hasta llegar a mi mano que aun se encontraba oprimiendo ese falo. Acto seguido me pides que quite mi mano, por lo que, de mala gana... La retiro. 
 _ ¡Creo que si puedo comérmela entera cariño! me dices en un suspiro, _ Claro que si amor, ¡se que tu puedes mi vida! ¡hazlo! ¡acabalo! Te animo y me levanto acercando mi verga a tus labios. Mientras tu coges con Javier yo empiezo a masturbarme frente a  tu boca, la cual abres lujuriosa esperando mi semen... _ Aaaggg!!! me vengo mi cielo, te alerto. Demasiado tarde, ya había eyaculado y un chorro de esperma salpicó tu bonita cara de ascendencia alemana. Ahora el turno fué de Javier, _ Aaaggg!!! casi acabo Yolanda, ¡muévete! ¡no te detengas! Ooohhh!!! ¡que rico coges querida! alabó el chico que a pesar de haberse corrido seguía en movimiento. La ultima en terminar fuiste tú, 
_ Aaaggg!!! ¡que par de ricas vergas me estoy comiendo! exclamas mamando mi miembro que seguía parado, aun después de haber eyaculado. Aaaggg!!! me vengooo no te detengas Javier sigue, ¡no pares! Por un momento mas, seguiste chupando mi pene y te movías sobre la colosal verga del muchacho hasta que, poco a poco te quedaste quieta. Satisfactoriamente inmóvil, con tus ojos radiantes, con tus ojos azules traviesamente brillantes... 5 minutos después tu voz rompió el silencio, _ Me gustó hacerlo en verdad, ¡fue emocionante! ¿podríamos coger de nuevo chicos? _ ¡por supuesto Yolanda! Ambos gritamos a coro...


                                     


                                                                   




                                                                   



















                                                                        
                                       


                                                             







                                                         














martes, 19 de enero de 2016

Eva









Recuerdo tus ojos pardos cuando  al mirarme enamorada estremecías mis jóvenes noches en esos años tan locos… Y tu sonrisa envuelta en carcajada se entrometía placenteramente en mi cuerpo. Tu voluntad de hierro, de pronto se obsesionó conmigo… Codiciaste mis besos y tu ser  forjó conmigo mas de un sueño sensual.  Siempre encontraste el pretexto para estar a mi lado. Hasta que un día, tu esfuerzo rindió sus frutos y yo excitado, malicié tu cuerpo… Tu entusiasmo no tuvo límites. Ya que desde el principio  siempre estuviste lista. Así es que, estando de acuerdo llegamos a ese hotel de paso. Los besos de inmediato llegaron, nuestras manos actuaron y en un santiamén nos desnudamos. Pronto, esos senos inmensos golpean mi rostro mientras mis manos manosean tus caderas  pequeñas. los dos teníamos frío, No obstante, hicimos caso omiso y seguimos acariciándonos bajo esas cobijas delgadas de hotel barato. Rápidamente nuestros sexos se empalmaron friccionando, buscando el fuego de nuestra sangre… Hasta que terminamos, fué algo rico… pero, otra vez nos llegó el frío. Luego entonces, me levanté y te jalé al baño. Abrí la llave del agua caliente de la regadera y pronto llegó el calor. Ahora el chorro de agua  mojaba nuestros  cuerpos y así empezó el verdadero deleite… Mis manos ávidas enjabonaron esos preciosos pechos mientras mi erección crecía nuevamente y se mecía airoso sobre tu vientre. Tu  besaste mi boca a pesar de la cascada de agua, me chupaste el cuello y tus manos resbalaron a mi fierro… Mientras tus ojos cierras me acaricias la verga con una barra de jabón. Yo lancé un quejido, _ Ooohhh!!! ¡Me gusta! sigue querida… te urgí. Tu seguiste masturbándome. Ahora me toqueteas el trasero. Por mi parte, también te chupo las tetas, meto mis dedos suavemente por tu ano , entonces, sonríes y  gritas de placer, _ ¡Así cielo, soy tuya! dámela ya papi… El cuarto de baño se encontraba envuelto en vapor, nosotros literalmente estábamos calientes y también ardíamos de lujuria, por lo que, cerré la llave del agua y te coloqué  frente a la pared de tal forma que tu culito quedó frente a mi miembro enjabonado.  Entendiste al instante mi maniobra y gozosa apoyaste las palmas de tus manos sobre el azulejo, levantando tus nalgas hasta chocar con mi pene… Este no se hizo del rogar y mi mano derecha guió la maniobra de empalme, mi verga pronto encontró la entrada. Lentamente la empujé dentro de ese recto que se distendió  conforme avanzaba hasta llegar al tope… Mi sexo se deslizo amoroso. Yo grité de placer. Tu gritaste de dolor… pronto ambos gritamos de emoción...  Luego, me pediste moverme con rapidez _Aaaggg!!! Así mi vida, ¡muévete! ¡métemela hasta el fondo corazón! ¡no pares! _ Aaaggg!!! Grité lujurioso, que culo mas rico tienes Eva, ¿te gusta mi verga en verdad? 
_ Aaaggg!!! Si amor,  la quiero  siempre.  ¡Sigue amor no pares!  Así Aaahhh!!! Me vengooo… Mi placer pronto se convirtió en necesaria eyaculación, una locura liquida llegó inevitablemente, _ Aaaggg!!! Eva, me vengooo exclamé, arrojando chorros de semen Ooohhh!!! ¡Que rico! Seguí diciendo. Poco a poco nuestros corazones volvieron a latir con normalidad, poco después salimos de ese hotel de mala muerte y entramos a un Starbucks, esta vez un café caliente nos liberó del frío de la noche.  Por supuesto, estábamos felices…












martes, 5 de enero de 2016

Feliz Año Betty



























Eran las 11 de la noche de ese 31 de diciembre del 2015. El sexto piso del edificio estaba casi vacío. Los empleados de contabilidad de una famosa marca de lencería festejaban el fin de año, los meseros se habían retirado ya.  Yo como el chico del elevador, esperaba a que salieran todos,  Sin embargo, mis ojos seguían a Betty, una joven preciosa que me robó el corazón… Obvio, ella lo ignoraba. De 30 años, morena, cabello ensortijado, espigada, largas piernas, linda, muy linda.  La mayoría de las chicas eran guapas, delgadas, de buen cuerpo. Pues era requisito indispensable para formar parte de la empresa. A pesar de ello, mi corazón solo ante Beatriz latía de prisa y perdía el rumbo…  En el  lugar Solo quedaban 3 personas: Elisa, Antonio y Betty, mi amor platónico. Un momento después, el propio Antonio apagó las lámparas del piso,  cerró con llave el sitio  y abrazado a las chicas llegaron al elevador. Los treintañeros iban alegres y con algunas copas encima, se miraban muy animados, Elisa era una rubia de pelo lacio y corto, 1.75 estatura, no obstante tenía amplias caderas y unas tetas muy apetecibles. Antonio, de 1.80 centímetros de estatura, era lo que se dice un buen mozo, un hombre rudo, fuerte, moreno, de bigote bien recortado, ojos negros, derrochaba encanto entre las empleadas. Pues bien, mi apariencia era opacada sin lugar a dudas, Yo apenas tenía 20 años, 1.75 centímetros de estatura, complexión delgada, sin embargo, yo mismo ignoraba que tratándose de amores,  tenía un az bajo la manga… Conforme pasaba mi turno como elevadorista, me dí cuenta que el edificio estaba casi por cerrar, por lo que pensé que ese sería mi último viaje y solicito pregunté: _ ¿a que piso vamos chicos? _ ¡vamos al cuarto! Contestó con malicia Elisa, seguida de una risita… jijiji. Mientras, Antonio y Betty  se besaban en un extremo del ascensor. Cerré la puerta del mismo y oprimí el botón que nos llevaría al cuarto piso, mostrando ingenuidad. Entonces bajamos del sexto al cuarto piso donde se detuvo el elevador. Entonces Elisa se acercó a mi oído y abrazándome dijo, _ ¡No es cierto Javi, es broma! Sonrió, agregando a continuación, Vamos a la planta baja mi vida... Y oprimiendo su pelvis a mi entrepierna soltó: A propósito, te deseo un feliz año… No lo hubiera hecho, mi miembro reaccionó instantáneamente, Elisa notó el tamaño de mi instrumento y asombrada bajó la mano recorriendo con lentitud, por encima del pantalón, de mi verga su longitud. Yo, un tanto tímido, repliqué _ Señorita Elisa, ¡por favor deténgase!  Por supuesto, no me hizo caso. Y no insistí más, lo único que se me ocurrió fue detener el ascensor y mi verga crecía y crecía…  Sus manos sacaron mi pene a la luz de sus lujuriosos ojos y mi glande encontró en sus labios el placer infinito del sexo oral. Yo me sentí turbado, solo alcancé a murmurar, _ ¡Ooohhh,  Igualmente Elisa,  feliz año!  Y acto seguido metí  la punta  en su boca llena de humedad… Aaaggg!!! Sigue así Eli, que rico, aaahhh!!!.  Por otro lado, los novios, es decir, Betty y Antonio reaccionaron:  Betty al ver mi pene su rostro se transformó y mientras se abría la blusa, exhibiendo sus pechos se acercó besando mi cuello al tiempo que con una mano tocaba mis testículos con lascivia. Entonces Antonio se bajó los pantalones y liberando su pene ya completamente parado se colocó detrás de Betty levantando su falda y quitandole la tanga logró meterselo desde atrás. La morena, al sentir aquello,  emitió un gritito, _ Ooohhh!!! ¡Que placer querido! Y dejándose llevar, mordió mis labios, metiendo su lengua entre ellos... El año viejo me estaba regalando una fabula de sexo, Betty me besaba mientras Elisa su mejor amiga me hacia un oral... Realmente estaba muy excitado, por lo que, eyaculé rápidamente, _ Aaaggg!!! me vengoooo... Exclamé _ Ooohhh!!! ¡que delicia! asintió Elisa que soltó mi miembro para limpiarse el rostro, cosa que aprovechó Betty para tomarlo en sus manos y seguir acariciándolo. Antonio también terminó _ Ooohhh!!! Betty que rica estas mi cielo! dijo satisfecho y sacó su miembro de tu interior. De esa forma quedamos tu y yo frente a frente y te quitaste al fin la falda. eso me hizo recorrer con mis manos tus tetas, piernas, el monte de Venus y ese culo... Tu estabas fascinada con mi verga, la tocabas con ambas manos, lo acariciaste, masturbaste, besaste, adoraste... Haciendo de mi falo un objeto de culto. mi pene pronto recuperó su máxima largueza y grosor. Seguías en trance,  por lo que, te empujé hacia un muro del ascensor, allí seguí besándote, allí levanté  tus nalgas, tu abriste las piernas rodeando mi cintura. Así te metí mi verga, una verga que pronto hiciste tuya... Lo que ocurrió a continuación, fué una sinfonía de ruidos, quejidos, pujidos, no hubo silencio, es obvio que no, pero si hubo quietud, mi cerebro estuvo quieto mientras cogíamos, mientras me entregaba a ti, mientras miraba tu rostro moreno contento de ser mio... Finalmente llegamos a la planta baja y nos dimos un abrazo fraterno
 _ ¡feliz año Javi! se despidieron los chicos de mi...
 la fabula desapareció de pronto. ¡bruscamente desperté de mi ensueño y sonrojado contesté!
_ ¡Feliz año amigos, feliz año Betty! 














sábado, 5 de diciembre de 2015

Confesión













Y... ya entrada la noche, el silencio amenaza mi quietud. quietud que explora mis ultimas preguntas que a bocajarro te suelto. _ En verdad amor, ¿te irías con otro hombre? -Ambos somos atractivos, de estatura promedio, rubios, de buena figura, atléticos, frisamos los 40 años- Tu sabiéndote ama y señora mía, me señalas. _ ¡Claro que no tontito! sin embargo, te excita la idea de ponerme cachondo y me confías picara, bueno, ¡quizás si haría una que otra travesura!  jijiji... Pero, ¿irme a vivir con otro? no mi cielo. Me quedaré contigo hasta que seas un viejo... Extrañamente esto ultimo si te lo creí. Y aquí entró otra pregunta. _ cuando tu y yo tenemos sexo recuerdas algún evento similar? 
 _ Bueno... yo este, no precisamente...  _ Que quieres decir? le digo, mientras le acaricio un seno por sobre su blusa de seda. Inmersa en la caricia se deleita cuando su pezón derecho se pone duro. Ella me mira un tanto turbada y después de pensarlo un poco me suelta la respuesta. _ Pues hay recuerdos al respecto de mis ex-parejas en situación similar... Pero eso no tiene la menor importancia, no hay emoción.  _ Entonces mi amor, ¿en quien piensas? insisto, acariciando ambas tetas que rápidamente reaccionan. _ Aaaahhhh!!!! ¡así querido! aaaahhhh!!!! Hay un chico en la oficina que es muy amable, guapo y lo he notado nervioso cuando habla conmigo. Al decir esto, mi mujer desvía su mirada hacia mi entrepierna y oprime con suavidad mi miembro sobre el pantalón, mi pene está semi-erecto... _ Hhhhuuuummmm!!!!!! exclamo y le animo a seguir,  dime corazón, ¿como es ese chico? ¿te gusta? mientras hablo la sigo acariciando, ahora beso el contorno  de sus pechos _ Es mono el chámaco tiene 30 años, de tez clara, ojos cafés, tiene muy buen cuerpo y si, ¡me gusta! Ahora ella busca mis labios y los besa cachondamente tratando de ocultar su confesión y saca mi pene para acariciarlo con sus manos. _ Oooohhhh!!!! suspiro, así chiquita oooommmm!!!! te gustaría salir con él mi vida? _ En realidad no cielo, simplemente cuando lo veo, me excito, trato de controlarme pero, parece que ya se dió cuenta y se ha vuelto muy audaz... Ahora mi esposa llena de rubor se acerca hasta besar mi glande que se ha puesto duro como la roca. _ Aaaahhh!!!! amor... ¿Ya ocurrió algo con el? le pregunté, tratando de controlar mi evidente deseo... _ Pues si, veras, hace un par de días antes de salir de la oficina entré al baño, y ¡oh! sorpresa, allí estaba el muchacho  con su pantalón hasta las rodillas, su vientre descubierto, bien marcado por el ejercicio  y un gran pene al aire. El con su mano derecha cerrada sobre un tronco, subía y bajaba el cuero de esa enorme verga... _ Uupppssss!!!! perdón, ¡creí que ya no había nadie en la oficina! me disculpé, y pegué un grito, que nadie escuchó. Eleazar se sobresaltó un poco y soltó su miembro que se meció un poco y quedó firme apuntando a mis pechos. El chico tiene un buen trozo de carne, que pasado el susto, se me antojó terriblemente... El muchacho murmuró una disculpa, _ Disculpa Gertrudis, olvidé poner el seguro.... y volteo-se hacia el mingitorio. Yo rápidamente me metí al baño individual e hice pis, pues tenia la urgencia. Mientras orinaba entreabrí un poco la puerta y me asomé curiosa, "yo estaba bien caliente papí" seguía diciendo mi esposa. El joven permanecía frente al mingitorio y volteó hacia donde yo estaba, su verga seguía bien parada. Acto seguido salí del baño y me acerqué a lavarme las manos, digo, ante todo la higiene, mientras me lavaba las manos, de reojo observé esa tranca y se me hizo agua la boca. Eleazar dió un paso hacia mi, _ Perdona Gertrudis pero, la verdad me gustas mucho, dijo aproximando su cuerpo muy cerca de mi y  puso las manos en mis hombros. Yo no contesté, su verga se posó entre mis piernas y mis manos hablaron por mi, agarraron ese pedazo de carne, la amasaron, la masturbaron con placer y nuestras bocas salivaron, uniéndose  en un beso lleno de lujuria. Entonces, sus viriles manos bajaron y quitaron-me la tanga, levantaron-me las nalgas sobre el lavamanos y completamente ebrio de deseo acerco-me  su verga a mi vulva completamente mojada. Pronto, de un empujón ensarto-me limpiamente y después de varios orgasmos míos eyaculó totalmente en mi interior... Aquí es donde termina el relato de mi esposa. Ella estaba mas que lubricada, mas que cachonda, sabiendo-se deseada, por dos hombres. No hubo mas preguntas... Solo dejé que la bestia que había-se despertado en mi, hiciera lo suyo. Enterré mi miembro que recién había descubierto la infidelidad, una verga que temblaba en la dureza, un falo que locamente se movía dentro de esa vulva infiel. _ Aaaaaagggggg!!!!!! gritaste llena de lascivia, métela así amor, con furia, castígame papí, he sido una niña mala... _ Aaaaaggggg!!!!!! contesté hecho una fiera, embistiendo como un toro, babeando, intenso. Así seguí por un buen rato, disfrutando, soñando... con algún amor pasado, queriendome coger a una mujer del pasado y a mi esposa en el presente, al mismo tiempo...   _ Aaaaaggggg!!!!! ya amor, ya no mas, se quejó mi mujer, ya terminé varias veces... ¡ya papi! _ Aaaaaggggg!!!!!! bramé al finalizar por fin, derramando un buen chorro de esperma...
_ Gracias amor, después de un rato  preguntas. Y, Tu, ¿en quien piensas cuando coges conmigo? Yo me quedo quieto, finalmente el silencio ha sido roto...
























viernes, 6 de noviembre de 2015

Ayuda Inesperada 3






















Mi mujer, mirándolo con sus ardientes y fogosos ojos le dijo que si... Entonces, intercambian posición, ella se situó  boca abajo con una almohada bajo su cadera a manera de levantar sus nalgas... El  joven separó  ambos cachetes descubriendo un culito apretado que inmediatamente se dedicó a besar, a lamer, empujando su lengua a modo de dilatar esa ajustada entrada... Rápidamente quedó húmedo  ese recto y colocando su rosado glande a la entrada empujó suavemente hasta llegar a meter todo su miembro. Marijose chilló de gusto. _ Aaaggg!!! Querido, así  niño, mueve esa verga, que rico!!! Aaaggg!!! El jovenzuelo se movía a la vez que besaba los hombros y el cuello de la caliente mulata. El rítmico movimiento pronto llego a su fin, para convertirse en una vorágine incontrolable...  Un par de embestidas más, y el chico se viene escandalosamente... _ Aaaaaagggggg!!!!!! Me vengoooo!!!... Ooooohhhhh!!!!!! Señora que culo más rico tiene!!! Fabuloso , Aaaaaahhhhh!!!!!  decía, aferrado a su espalda, mientras la morena seguía apretando y aflojando sus nalgas... Ambos jadeantes y contentos se despegaron al fin. Todo, absolutamente todo lo había grabado con mi celular desde el principio, desde que Marijose conoció al joven camarero, cogió-se al maduro en el sofá, tomó un baño tibio, se untó crema en sus partes intimas, tuvo sexo con el mozalbete  y por supuesto, hasta que  terminó dándole su culito.  Mi esposa  me lo había sugerido, quería sentirse actriz porno y realmente lo había conseguido. Por ello, me dio las gracias muy a su estilo... Con evidente agradecimiento me acostó sobre el sofá y con entusiasmo me empezó a acariciar el pene que yacía flácido recargado sobre mis muslos... Yo, cerré mis ojos y evoque aquella noche cuando tenía sólo 10 años y mi nana Gilda, una chica mulata de 20 años,  me bañaba sobre la tina con agua tibia, sus manos  enjabonaban mi cabello negro y con destreza  pasaba sus dedos por mi pecho, mi estomago, también mi colita para después hacer espuma en mis testículos y finalmente agarrar con firmeza mi pene, que sin yo desearlo se paró por primera vez, ella inspeccionó el glande por curiosidad, el cual tenía en la punta gotas de pre-semen... En esa ocasión mi verga alcanzó los 17 centímetros. Cuando mi nana Gilda se dio cuenta, suspiró _ Mayito, no es posible! Si apenas eres un crío!!! No obstante, su pechos temblaron, su corazón aceleró sus latidos y sus manos ya no fueron las mismas. ¡¡¡Dios mío!!! Murmuraba y los dedos reaccionaron al placer que sentían al tener en sus manos tremenda tranca, considerando que era la de un niño. Los dedos de Gilda actuaron por su cuenta, subía  y bajaba el cuero cavernoso delicadamente. Mi pito se mantenía tieso. Yo agarré  a mi nana de los hombros para evitar resbalar en la tina, no sabía que estaba pasando... Después de un rato mi cuerpo sintió un placer desconocido, luego  convulsionó  y mi pene  lanzó un cálido chorro de esperma... Mi nana Gilda al fin, terminó de bañarme y... ese fué el principio en mi despertar al sexo. Regresando al presente, Marijose tenía sus manos llenas de aceite y continuaba masturbando mi verga, que, reacia a las caricias se mantenía semi-erecta. Otra vez el recuerdo asaltó mi memoria. Justo cuando cumplí los 12 años, yo dormía profundamente y mi pene había alcanzado ya los 18 centímetros, para entonces prefería dormir desnudo, ya que en Acapulco siempre hace calor, y para variar mi pene se encontraba erguido... De pronto, tuve una pesadilla y dormido como estaba empecé a llorar y mi sollozo despertó a mi tía Carmen que nos visitaba seguido. Ésta, presurosa llegó a mi cama y me miró, primero trató de calmar mi inquietud y una vez que hube calmado-me, se fijó atentamente en mi pene y ahogó una exclamación - ¡¡¡Ooohhh!!! ¡¡¡Dios mío!!! ¿Qué es esto? Acto seguido, volteó en todas direcciones cerciorando-se de que no había nadie. La tía Carmen era viuda, una rubia de 30 años de cara atractiva, busto pequeño y  amplias caderas... Ella, una vez que comprobó que nadie más había-se despertado, se acercó a mi verga y la tomó delicadamente entre sus manos , su boca lamió la apertura de mi glande y con sumo cuidado empezó  a besar la punta. Yo me removí al contacto de esa boca, para posteriormente seguir durmiendo. Después, como entre sueños sentí sobre mi cuerpo a mi tía desnuda, tratando sigilosamente de acomodar mi miembro a la entrada de su panocha sudorosa, olorosa a pezcado... un par de muslos que se abrían al contacto de mi verga, mi glande entró y luego mi tronco se deslizó hasta el fondo. Mi tía la chachis, así le decíamos, finalmente se la metió toda. Mi pene pareció cobrar vida...Y sin saber realmente lo que hacía, mis nalgas empujaban hacia arriba. Mi tía contuvo los gemidos de lujuria mientras se contorsionaba sobre mi pene y sus labios murmuraban  frases de amor en mi oído, - así chiquito, así mayito, Shhhit... Shhhit... Shhhit... Hasta que finalmente tuve la sensación aprendida de venirme y así seguí moviéndome hasta eyacular. Entonces gemí, _ Aaaaaagggggg!!!!!  Abriendo mis ojos me aferré a esos senos y  la chachis me besó en los labios... Asi en la estimulación temprana,  desperté a la sexualidad... Regresando de nuevo al presente, mi verga había alcanzado su máxima erección ante las caricias de mi esposa, por ello había qué  recompensarla, fue algo dulce y delicioso... le unté en su vulva un lubricante con olor a rosas y  la penetré con la delicada pericia que me han dado los años. Y como siempre, siendo swingers terminamos juntos, satisfechos y felices...














lunes, 2 de noviembre de 2015

Ayuda Inesperada 2













Luego de tan rico coito, el hombre de los ojos claros después de darle las gracias a mi mujer Marijose se retira contento, aunque con paso vacilante... Mientras te das una tibia ducha, observas a tu alrededor: Las parejas literalmente desnudas, charlan amablemente, unas en el bar, otras cogen sabrosamente sobre los sofás, cada quien a su ritmo, cada quien con el hombre o mujer de su elección, otros tantos bailan, cogen, o hacen ambas cosas a la vez bajo la excitante música. Una vez que refrescas tu exuberante cuerpo, te recoges el pelo, te acuestas en el sofá que acabas de habilitar como cama. Del buroe tomas una crema y muy meticulosamente te humectas la piel, especialmente tus zonas mas sensibles al placer... Es decir, con tus manos untas de crema tus redondos pechos, que permanecen con los pezones erguidos. luego, sigues esparciendo la crema sobre tus muslos morenos y por tu entrepierna. La frotas con delicadeza y terminas masturbándote, por supuesto, sin llegar al final, pues por ahora tienes algo libidinoso en mente... Después, respiras profundamente, una mezcla de perfume y sexo llega a tus pulmones, los allí reunidos gimen y suspiran al estar cogiendo, llenando tus oídos de deseo...   Regresando a ti de nuevo la lujuria, queriendo de nuevo ser penetrada, querida, deseada, ensartada, ricamente ensartada... Así es que, cierras tus ojos,  te re-acomodas boca arriba con las piernas recogidas, abiertas, en evidente provocación... Así empiezas a contar en forma regresiva, tratando de estar receptiva, e imaginas:  10, Quien será mi siguiente amante? 9, Como sera? 8, Será fuerte como un ropero? 7, O suave y frágil como un cordero... 6, Estoy tan amorosa en este instante... 5, Quiero sentir unas manos viriles recorrer mi cuerpo. 4, Quiero que alguien chupe mis pezones... 3, _ Ohm! ¡siento (literal) que alguien besa mi vulva! 2, _ Aaahhh!!!  unos gruesos labios lamen mi clitoris... 1, Ahora siento en la comisura de mis labios un glande, liso, esponjoso... Aaaahhhh!!!!! ¡que placer! Al instante abro mis ojos y encantada empiezo a engullirlo y miro a mi joven amante que torpe chupa mis labios vaginales. eso me excita mas! por lo que yo encantada me dedico a mamar esa verga tan tierna y dulce... Acto seguido mi mujer le agarra las nalgas al guapo camarero y continua masturbando con su boquita ese juvenil y poderoso pene... Mientras siente la lengua del jovenzuelo taladrar su culo, _ Uuuuhhh!!!! que delicia! exclamas, para un momento después, subirte a ese cuerpo del mancebo apuesto a jugar con su verga en la entrada de tu vulva unas veces y otras tantas ponerla en tu ano, sintiendo el roce que sublima tus sentidos... Hasta que no aguantando mas, ¡te la comes de un solo bocado!
_ Aaaaaagggggg!!!!!! gritas de lascivia. y como un ciclón comienzas a moverte. El chico estoico mantiene su verga hasta el fondo de tu cavidad y mueve despacio ese viril miembro a efecto de no salirse... _ Aaaaagggggg!!!!!! las manos del chico manosean tus senos al tiempo que guia tus embestidas. El acto de coger a contrapunto, tiene su delicioso punto... Hasta que al fin te rindes y terminas escandalosamente _ Aaaaaahhhhhh!!!!!!! Oooooohhhhhh!!!!!! asi querido! no pares! sigue amor! así bebé, así... Unos segundos después, el joven camarero se contorsionó y eyaculó con ruidosas muestras de placer y satisfacción. _ Aaaaaagggggg!!!!!! me vengo señora que rica y deliciosa esta usted!!!! sabe? me gustaría meterse-lo por el culo! puedo, ¿me dejaría usted?