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jueves, 15 de septiembre de 2016

Estrecha
















Ya en la intimidad de nuestra suite matrimonial con todas las de la ley... por el civil, por menso,  o por amor y deseo, quiero pensar que es por amor... ahora que tengo permiso por la iglesia, para  amar ese voluptuoso andar de tu cuerpo que se pasea henchido por el recibidor de dicha suite. El botones se ha marchado, en la mesita de estar hay champagne y un gran ramo de flores. En tu mirada hay pasión, sabes que nada se opone para consumar nuestra unión... con esa boquita que tiembla de nervios al tomar un sorbo de esa bebida burbujeante que sabe a manzana helada. Decidida acercas tu lengua a mi cuello y recorres hasta llegar a mi oreja, yo solo atino a decir: te amo bombón... añadiendo la frase cursi que se dice en estos casos,  "al fin solos" enseguida solté un torrente de palabras subidas de tono, al tiempo que mis manos rodeaban tu cuerpo, que dócil se dejaba hacer. Toqué esas preciosas tetas,que me sabia de memoria, las caderas fueron objeto de mi inspección, pues aunque resulte increíble, 
los senos era lo único que mi ahora mujer, me había dejado tocar al desnudo, chupar, lamer inclusive. Las nalgas y el monte de Venus estuvieron fuera de mi alcance, solo mi adorada esposa me permitia repegar mi miembro por encima de la ropa. Por supuesto ella era de buena familia, vivía de manera desahogada, y a sus 25 años ya estaba en edad de merecer... Por lo que me dije "que diablos" yo fui el primer sorprendido al pedirla en matrimonio,  con mis 30 años a cuestas ya era tiempo de sentar cabeza...ella suspiro y dio el "si anhelado". La familia acepto encantada. Regresando al presente, tu dorso quedo al desnudo y toqué esos pechos de buen tamaño que apuntaban orgullosos al frente, los pezones duros y tibios se dejaban hacer. Mi boca los cubrió de besos y con mi cara en ellos, te tome en mis brazos y te lleve a la cama. La copa se derramó en tus piernas, y solicito te quité la falda, ya no me lo impediste, es mas, me ayudaste con las medias y zapatillas hasta quedar completamente desnuda, el rubor cubrió tus mejillas y bajaste la intensidad de la luz blanquesina. Mientras yo me desvestía, mis ojos no perdían detalle de ese triángulo de vellos rubios de tu entrepierna que cuidadosamente recortados cubrían los labios mayores, ¡era todo un espectáculo! y ya completamente desnudo me acerque a tu
cuerpo cubriéndote de infinidad de caricias, descubriendo cada centímetro de esa tibia y carnosa vulva, de esas redondas y bonitas nalgas. sobra decir que estabas tan enamorada y excitada que tu mano agarro mi pene que estaba tan duro, tieso... y aquí empezó tu desconcierto. Tu mano recorrió mi falo y de reojo lo miraste y exclamaste "madre mía" todo eso me voy a comer? con tu otra mano trataste de abarcarlo y todavía sobró la cabeza, tu asombro duro un par de minutos, claro que, mientras, estabas tan cachonda,  ansiosa lo frotabas contra tu ombligo, contra tus pechos y chupabas mi glande imaginandolo totalmente dentro de ti... Yo también estaba lleno de lujuria, que después de estimular tu clítoris y comprobar que estabas completamente húmeda, traté de introducir mi dedo medio y... O por dios, dificilmente metí la mitad y aquí el sorprendido fui yo. Tu estreches era singular, y mi verga, para tu gusto estaba muy grande... ¿Que hacer? lo único que se me ocurrió fue seguir chupando y ensalivando tu estrecha cavidad, tu hacías lo mismo con mi miembro. Nuestra intensión era la misma: yo quería meterlo y tu lo querías adentro. Así es que nos colocamos en posición cucharita, con tu pierna derecha levantada aprisionas mis rodillas. Entonces acerqué mi fierro a la entrada de esa cuenca, que estrecha, quería dejar de serlo, como un pistón perfectamente bien aceitado, empuje con fuerza, quizás fui rudo, pero entró por completo el glande, diste un discreto gemido, tu no eres de las que gritan, yo sentí un apretón que me provocó al máximo e introduje otra pulgada.
-¡haaagg! -exclamaste- tus manos se agarraron  a mis nalgas, estas sintieron la fiereza de tus uñas, por lo que, entró otro trozo de carne. Mi miembro rígido se movió hacia atrás para volver a empujar y después de varios intentos logré penetrar otra pulgada mas, tu aguantabas estoica el dulce embate y me animabas a seguir, con el dolor reflejado en tu rostro. Un momento después no me pude contener y eyaculé con tal fuerza que mi verga se deslizó dos pulgadas mas, mi placer era inexplicable, como un poseso te hablaba de amor y de innumerables juramentos de eterna dicha...
Mi cuerpo dejo de convulsionarse pero mi miembro seguía duro como la roca, este, volvió a moverse hacia atrás para empujar nuevamente. Para esto, tu olvidaste el dolor inicial y
empezaste a gozar, rodamos ligeramente hacia tu izquierda
quedando yo, encima penetrando tu vulva desde tus nalgas
sudorosas, que empezaban a moverse rápidamente en un intento por finalizar el intenso movimiento que tu cuerpo demandaba, un cosquilleo que cada vez se hacia mas grande y como una ola amenazaba inundarte... finalmente te convulsionaste y fuera de si gritabas, empujando hacia mi pene esa cuenca que poco a poco cedía y se abría a mi grueso falo. entonces de tu cavidad, salió un torrente de fluidos que facilitó la entrada de este aguerrido miembro en 
su totalidad, que a la postre eyaculó una vez mas...
entonces retire mi verga y un hilillo de sangre mezclado con  semen salió de tu vulva viva.
nuestros cuerpos quedaron quietos, satisfechos, enamorados, deseando repetir la experiencia mas placentera que soñaron sentir jamas. desde entonces, hay en nuestros ojos, miradas de verdad, sueños compartidos,
ausencia de egoísmo, comunión de dos... comunión de amor.





























sábado, 25 de octubre de 2014

Tierno Angel








El sol brilla entonces sobre el pasto mojado
asomo mis narices al jardín dorado
y un par de pájaros huyen espantados
quedando yo, de tu amor... Atado.
Por un lado hay hileras de margaritas blancas
otro tanto al poniente, de girasoles amarillos.
Ambas flores silvestres muestran grandiosa gallardía
y la humildad florece... En tus ojos grises.
Por los cielos al atardecer, 
la parvada volando regresa al nido,
les sigo con la mirada y escucho a lo lejos, 
un ruido que disfruto.
LLegan alegres, cantando, aunque exhaustos... 
Mientras, yo te amo y te sigo, 
aunque pretenda, a lo tonto... 
Todavía, deshojar la margarita.
La vida en el campo es tan apacible, 
que mi cerebro quieto,
tan lleno de energía, 
se la gasta en disfrutar de tu compañía...
En saborear tus mil ocurrencias, 
en acompañar tus dudas, en
beber esas lágrimas, que a veces te asaltan.
 Y también pretendo, 
darte certidumbre...
Luego, cuando llega la noche, 
tu me recompensas con interminables besos,
con tiernos roces que mi piel eriza... 
Y tímida me chupas ambas tetillas.
tus brazos de pronto, adquieren vida, 
 despertando al erotismo suave, 
tus tibios dedos recorren la nuca 
y mi espalda electrificas.
tus manos remueven mi aura tornándola
en rojo granada y,  yo indefenso, me dejo...
Por supuesto que caigo en tus sensuales redes, 
y juntos nos mudamos
al mundo del éxtasis, al placer de saberte  pura
 y a, la absoluta entrega mía.
es la rendición  sexual mas tierna,
suave y delicada que he tenido
en los últimos años... Aunque tu
bellísimo rostro y ese exquisito,
 cuerpo tan lleno de sensualidad,
digan lo contrario... 






















jueves, 5 de junio de 2014

Ensayo de Amor.














La caricia divina inicia en un beso
que parece un ensayo. 
En un momento dado
acerco mis labios de actor
 de carácter recio,
chatos, gruesos, sensuales...
En principio apenas rosan la comisura
de tus finos labios. 
Por puro reflejo entorno mis ojos
y despacio invado la zona carnosa. 
A un tiempo mis manos morenas 
tocan tu rostro níveo de ángel travieso 
y mi boca entreabierta, húmeda, presiona a la tuya.
Aquí se inicia un placentero e increíble intercambio
de fluidos... 
Aquí es donde mis párpados cierran, 
para abrirse por completo, al  amor conjugado.
Mientras, nuestras bocas siguen comiéndose,
las trémulas manos, buscan con gozo
  las erecciones. Por ende,
mis dedos se deslizan por las aureolas
rosadas de esos senos perfectos
coronadas de unos pezones tiesos. 
Y en cambio los tuyos, 
cubren mi miembro, con aire resuelto,
con cierta rudeza, 
no exento de lujuria y una mezcla
 de fervoroso amor...
Al fin las bocas que iniciaron erótico
fuego, se separan, solo un instante, 
para tomar aire.
Para enseguida besar todo 
tu escultural cuerpo, lamer
tus partes sexuales, tan intimas
tan mías... Hasta quemar la cama,
hasta incendiarte el alma...
En este, entusiasta ensayo de amor.







jueves, 22 de mayo de 2014

Sex Corner Hotel





lugar de recreo y esparcimuento...






En las afueras de la ciudad de México, al poniente, existe un hotel sorprendente, tan atractivo como novedoso, que incita a la gente a visitarlo. Esta acude cada vez en mayor numero. Dicho lugar es conocido como Sex Corner Hotel. Allí, las parejas acuden con la idea de amarse con pasión en lo que es una original replica de cualquier esquina citadina. Si, en efecto, cuantas veces en alguna esquina en cualquier noche junto a un puesto de periódico o bajo el marco de una puerta diste un apasionado beso a tu chica, después de varios besos y abrazos con el deseo a flor de piel... Por reglas sociales, por vergüenza, o por el temor de ir a prisión, te quedaste con el deseo de llegar a mas, tanto ella como tu, se quedan con las ganas de hacer el amor ahí mismo... Por lo que te retiras a casa frustrado y con un dolor de testículos que no veas...
Pues bien, a un excéntrico ricachón, se le ocurrió crear un 
hotel con sus habitaciones normales, comunes, pero ademas: La gran atracción es la recreación en tamaño real de una "esquina" con todos sus elementos, es decir, existe un puesto de periódicos, semáforos, postes de alumbrado, espacio de boleado de zapatos, cabina telefónica, motocicleta de transito, panadería, bueno, hasta un balcón y escalera, entre otras cosas. El concepto es liberador, pues al practicar el sexo libremente en la calle, terminas ciclos, cierras asuntos pendientes relacionados con la sexualidad, y según cuentan los asiduos practicantes, hasta ya hay un eslogan que a la letra dice  "Aqui el sexo callejero te da una mente sana, vívelo...". Fué tanta la aceptación de la gente que el cupo del Sex Corner Hotel estaba al limite y las reservaciones posibles eran para enero del 2015. A pesar de ello en la recepción había gente formada esperando que hubiera alguna cancelación. Una pareja, Miguel y Susy, tuvieron la suerte de entrar de esta forma, Miguel: de 28 años de tez morena, 1.85 mts de estatura, ojos cafés, nariz chata y dientes blanquisimos. Susy: de 23 años, graciosamente inquieta, 1.65 mts, piel apiñonada, 54 kilos generosamente repartidos en todo el cuerpo, grandes ojos negros, al sonreír se le marcaban 2 graciosos hoyuelos en sus mejillas, de busto pequeño erguido, nalgas amplias, este era su mejor atractivo -eso le decía su ahora esposo- Susy jaló a Miguel de la recepción a la habitación 24, ésta, sin duda bastante cómoda, la tendrían por una semana, perfecto, ahí dejaron su equipaje, posteriormente pasaron a los vestidores específicamente al área de disfraces. iban excitados, con la mirada brillante, llenos de ilusión, felices. Habían decidido pasar su luna de miel en ese cada vez mas popular sitio, se dieron un beso ardiente al separarse momentaneamente. El no se molestó en disimular su enorme bulto que denotaba su estado de animo, con la voz entrecortada le dijo a su cachonda esposa: -te espero en el balcón mi vida, te cojeré  como Romeo a Julieta... ella con labios trémulos de emoción dijole: -esta bien mi cielo, nos vemos en "la esquina" acto seguido se alejo a por el disfraz de Julieta. El primero en aparecer en "la esquina" fué Miguel completamente caracterizado como Romeo y se plantó a esperar a Susy, esta llegó al cabo de unos minutos, rápidamente se situó junto a El. -Listo amor, ya estoy dispuesta a lo que venga, exclamó. Se dieron otro beso, este fué mas audaz, ambos se fajaron y se dieron un buen arrimón... segundos después se acercaron a el balcón dedicado a los celebres enamorados, sin embargo al llegar a dicho lugar, este se encontraba ocupado, un muchacho de unos 25 años le estaba metiendo mano a otra Julieta, y según se veían, esto iba pa´ largo, los chicos del balcón al percatarse de su presencia los invitaron a unirse, pero Susy y Miguel denegaron cortésmente, y se alejaron despacio por la acera. La calentura de Susy era mucha, conforme caminaban ella iba manoseando a su esposo que era de buena estatura, ella le alcanzo a quitar la camisa y como pudo le acaricio el bajo vientre. El se dejaba hacer, devolviendo la caricia mientras pensaba donde podrían saciar sus ganas. Mas adelante observaron una cabina telefónica y sin dejar de tocarse hacia allá se dirigieron, no obstante al asomarse otra pareja se encontraba adentro, entregándose al mutuo placer carnal: Luisa Lane jadeaba escandalosamente al ser penetrada por Clark Kent quien se la cojia sabrosamente antes de convertirse en Superman y salir volando a luchar por la justicia... Miguel y susy seguían caminando, casi habianse despojado de sus ropas con tanto mete y saca, ella iba en ropa interior y el en puro boxer. Cerca de ellos había mas parejas deambulando, buscando un lugar para dar rienda suelta a sus fantasías sexuales, todo los espacios estaban ocupados, los postes de alumbrado, los semáforos, hasta el puesto de periódicos, inclusive la motocicleta de policía de transito tenia 2 parejas, una haciéndolo en el manubrio y la otra en el asiento trasero... así las cosas, en "la esquina" no cabía un alfiler, a estas alturas Miguel y Susy  estaban desesperadamente calientes, tanto que Miguel se acercó a la toma de agua que servía como red contra incendios, tomó la manguera abrió la llave y se mojó la cara con el chorro de liquido, quería enfriarse y pensar en el siguiente paso a seguir, el chico sintió el agua tibia correr por su cara y por la piel de sus hombros desnudos fue muy placentero y estimulante cuando su miembro despertó del todo al contacto pluvial. En un hecho inédito Miguel se despojó de la ultima prenda liberando su pene y su mente, sentiase como un chiquillo y reia feliz como Adán en el paraíso. Susy no pudo mas y llena de lujuria se quitó el brasier y la tanga, se mojó el cuerpo con el agua dulce de  la manguera y de un salto se abrazó al cuello de Miguel, besándolo, chupandolo, mordiéndolo y restregandose con la energía de una recién casada en esa verga, que al sentir las nalgas de su amada se encabritó, valga la expresión y se tensó para soportar el pequeño, apetitoso y mojado coño de su intrépida esposa. El forcejeo erótico de estos chicos los llevaron hacia atrás, Miguel encontró una ventana abierta y sentose sobre el alféizar con Susy sobre su brioso miembro, los 2 perdieron de vista que buscaban un lugar especial, Ella sabia que ese, si bien no era el lugar ideal, si era el mejor momento para demostrarse su inmenso amor. acto seguido colocó sus pies sobre la ventana, encaminando con sus manos esa mojada y gruesa tranca hacia su anhelante cuenca... Las demás parejas seguían deambulando buscando fantasías, entretejiendo anhelos, liberando sueños, en este popular Sex Corner Hotel. Y tu, ¿ya tienes hecha la reservación?.

escrito por:
cesar augusto jimenez cuenca.



editado por:
cesar augusto jimenez cuenca